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domingo, 16 de septiembre de 2018

El estertor de la ignorancia o la celebración de Morales


Hoy los sectores conservadores de Guatemala celebran la continuidad de su régimen  de oprobio. La corrupción -como lógica del enriquecimiento ilícito- es la fórmula apropiada para que la mediocridad sea el eje de relación que tienen con el país.  Además, están los políticos de ocasión: facinerosos como bestias apocalípticas. 

Hoy los señores de la corrupción gritan a los cuatro vientos que el país tiene soberanía, porque un "colombiano" los estaba incomodando debido a las investigaciones que realizaba en su contra por las negociaciones siempre turbias de su dinero mal habido.

Hoy los patrones locales, -los neo-tribales- de los políticos de ocasión se restriegan las manos de alegría al imaginar que sus negocios articulados, -véase exportación de materia prima- conservan los precarios benéficos del mercado mundial. Es decir, les pagan centavos por la materia prima. Y ellos se sienten contentos. ¡vaya que empresariado más torpe!



Ellos -los que aman la globalización- se rasgan las vestiduras por el feudo donde explotan hasta a la miseria a sus compatriotas, pero si estos marginados piden un poco de dignidad para sus vidas, los empresarios dicen que hay intromisión extranjera y que le comunismo está en la esquina. ¡Qué retorcida tienen la lógica los neo-tribales de la globalización?

En síntesis estos señores -los políticos y empresarios CORRUPTOS (ambos corruptos para que quede bien claro)- lamen las migajas de la globalización. Ellos son pro mercado mundial, pero si algo afecta los intereses mezquinos de sus negociaciones sucias  gritan su nacionalidad rampante, a veces en inglés. ¡Qué ironías tiene la historia!

Entonces, estimado lector/a, me parece que la pregunta apropiada es ¿cuánto tiempo les durará esta precaria condición de lo nacional frente al avance imparable de la globalización?

Pero mientras, se reflexiona sobre la pregunta, hoy puede celebrar el señor Morales y su corte de advenedizos porque expulsaron al hombre, el comisionado Velázquez,  quien -desde la lógica del derecho- los tenía arrinconados legalmente por las trampas con que han hecho su fortuna.

Por allí salta más de un imberbe en la redes, pobres en solemnidad, quien desde su miseria de espíritu defiende al señor Morales. Entonces, recuerdo el tweet del argentino, "el mejor producto del capitalismo es un pobre de derecha".  Uno en particular, entra conmigo en una polémica en la red y me dice que la Fundación Soros es la que se enriquece con los problemas sociales de Guatemala. ¿Cómo habría que preguntarse se enriquece una fundación con un problema social?

En fin, la insignificante y miserable vida de este señor morales como la de su apologista en las redes tienen una existencia tan precaria como inútil.  Incluso este humanito de las redes deduzco que trabaja para los "net centre", porque en cuestión de segundos me refirió los estados financieros -a nivel mundial- de la Fundación Soros. El mozalbete debe ser ignorante en grado de gran maestro, porque en su lógica -el estado financiero- a nivel mundial, de la Fundación Soros significa la pobreza del país. Me da entre lastima y asco las personas como este sujeto, quienes niegan desde su acomodaticia ética la miseria de siglos de la mayoría de habitantes del país. Entonces, me pregunto, ¿le pagaran en el  "net centre" algo más que el salario mínimo o trabajará  al servicio de los poderosos por su propia estupidez?

Tal vez, en otro momento, escriba un ensayo que perfile una explicación de la ideología de los imberbes, pero hoy me basta con exponer su malvada ignorancia.

Hoy puede celebrar señor Morales, que en lo inmediato no lo van a encarcelar por la corrupción que propició su gobierno. Célebre porque la historia lo condena, nos debe 43 niñas que usted asesinó.

Para qué voy a exponer, como argumento, el hambre del  país, si su hijo factura alimentos que nunca entregó. Usted lo enseñó a ser corrupto, aprendió de su ejemplo. Célebre como celebraron los militares que un día asesinaron al pueblo, genocidas que les dicen y que con los años el sistema global los escupió por malditos y los encarceló por todo el continente.  Célebre hoy,  porque pronto estará preso y nada lo absolverá, menos el hambre de un país.

Hoy toda su preocupación es que cuando usted y su corte de medidores se retiren de las mieles del poder no los persigan penalmente por el enriquecimiento ilícito. Modifique con los parlamentarios el código penal, incluso la constitución si quiere, en su limitada percepción aldeana corrompa todo el sistema local, si es necesario para sentirse seguro, porque de nada le servirá, se lo aseguro, pronto sin que se dé cuenta usted o los militares fronterizos que lo aconsejan, el sistema global cuando vea afectado sus intereses los perseguiría.

Para que le digo que lea teoría del estado, "Un mundo restaurado" de Kissinger o "La globalización" de Baumam, por ejemplo, eso es incomprensible para usted o los ineptos de su gobierno. Por todo eso celebre señor Morales.

Para concluir esta breve reflexión crítica, vuelvo a plantear la pregunta, ¿cuánto tiempo le quedará a Morales y su corte antes que la globalización los escupa por corruptos? Deduzca usted la respuesta querido lector/a, creo que la evidencia cae por su peso.


jueves, 2 de marzo de 2017

Los héroes de Hollywood contra el cómico presidente

La industria del entretenimiento de Hollywood se caracteriza, especialmente, por el irrespeto a la vida. Cuando usted querido lector o lectora va al cine, en la oferta de la cartelera encuentra -digamos- diez películas. De esta oferta ocho o nueve films tienen índices alarmantes de violencia.

Las líneas argumentales pueden ser variadas, pero se reduce a un héroe inventado contra un villano imaginario. Ambos -en su lucha- asesinan con impunidad a todo lo que se les atraviese. Donde la vida humana en el cine vale menos que un efecto especial. Además, este supuesto héroe salva a una ciudad o al mundo -Manhattan-, pero en el proceso, pues, debe matar a 10 ó 100 ó 1000 hombres. ¡Upsss!, es parte de la proeza que debe realizar este héroe para salvarnos.

Claro, cuando usted sale del cine se siente reconfortado. Existe un placebo sobre el supuesto bien contra ese imaginario mal; es el efecto deseado de los ideólogos de esta industria. El "efecto Rambo" lo podríamos denominar, porque presupone que usted tenga la identificación con el arquetipo del héroe. Este modelo arrastra los ideales de las sociedades occidentales.

Una sociedad occidental expresa los mismos valores que el país donde usted vive; allí existe "la libertad". Aunque no importa que las personas en la vida real se mueran de hambre; que los grupúsculos de políticos sean nefastos para su país; que las trasnacionales arrasen con la riqueza del planeta; que los grupos de poder local destruyan la patria antes que perder sus pequeños privilegios; que ... y podemos seguir con un lista innumerable de terribles condiciones de vida para cada ciudadano. Pero al final, eso no importa, si usted querida lectora o lector tienen la libertad de ver cómo el mundo es salvado de un ataque zombi por un Bruce Willis u otros tantos fantoches.

En Hollywood todo esto es ficción. El problema es cuando un ciudadano cualquiera piensa que la vida es como en las películas. Lo dramático es cuando el cómico presidente cree que la vida es como en ese Hollywood malbaratado donde él actuaba. ¡NO!, ¡no señor presidente! Usted lo sabe, desde la cúpula del poder no hay intentos de golpe de Estado ni fantasmas del pasado arrebatándole el cetro de la presidencia. Los empresarios -a quienes sirve- se han repartido el país para seguir extrayendo la riqueza a costa de la miseria de millones. Existe una cúpula militar que lo tiene a usted como un personaje de ficción para que actúe como ellos quieren. ¡Claro! No perdamos de vista que usted se beneficia con algunas migajas de la riqueza del país.


Entonces, señor presidente no existen los meta humanos ni los zombis o toda esa ideología chatarra que inventa el cine gringo. Tenemos, querido lector, un presidente -intuyo por sus actuaciones- quien cree que los meta humanos o héroes de fantasía van a salvar su gobierno. Pero en la vida cotidiana nos enfrentamos a la nefasta posición de ese presidente mediocre, quien -a lo sumo- pasará a la historia como un hombre que tenía un hermano e hijo corruptos. ¿Acaso él no lo es? … y no, no nos sentimos reconfortados por sus pésimas actuaciones.

sábado, 2 de abril de 2016

Lecciones básicas de Estado para el ciudadano Jimmy Morales

Los escritorios

Comprendemos como el Estado a la organización de una población en un territorio determinado. Para ejemplificar, Guatemala tiene un territorio de 108,889 Km2 y una población de aproximadamente 14 millones de habitantes; el país está organizado políticamente como una república con una democracia participativa de voto directo. Es decir, nuestro Estado se divide en tres poderes, a saber: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Lo anterior, todo estudiante de bachillerato lo debe tener claro, como mínimo.

De esa organización política, el presidente -como tal- representa el poder ejecutivo; es decir, es la persona -en nuestro modelo-  encargado de ejecutar las acciones de gobierno para el bien común a través de una serie de instituciones, tales como los ministerios. En consecuencia, tenemos Ministerio de Educación encargado de velar por la “educación”. También, el Ministerio de la Defensa que “es una institución destinada a mantener la independencia, la soberanía y el honor de Guatemala, la integridad del territorio, la paz y la seguridad interior y exterior”, según se lee en el artículo 244 de nuestra Constitución.

Entonces, querido lector, nuestro Estado está regido a través de la Constitución Política, como el conjunto de leyes que regula con claridad cada una de las instituciones que tenemos para que nuestro país no colapse. Sin embargo, la realidad es diferente, Usted la vive a diario, sobre todo en el acontecer, se oye cada noticia que uno piensa que el país es un desorden total y nada tiene sentido.
De esa cuenta, hoy tengo la bondad de explicar de una manera sencilla -en esta breve columna de opinión- al señor Jimmy Morales, qué es el Estado y cómo debe funcionar. Porque él, con sus actuaciones, ha demostrado que no tiene una vaga idea de cómo articular una política clara para el bien común.
 Fotos: William Gularte
En ese sentido, hace unos días se desató el escándalo -en las redes sociales y los periódicos locales- donde el señor Jimmy Morales, como un gesto noble, ordenó a las fuerzas armadas construir escritorios, porque la cartera de educación es un desastre. Esta loable acción la anunció con bombos y platillos como si con eso se fuese a enmendar la pésima educación. El Señor Morales, según referencia una nota periodística, tiene el propósito de construir veinte tres mil escritorios y la población escolar en nivel primario es de un millón de estudiantes. ¿Será un chiste? o ¿los escritorios no me alcanzan?

Entonces, usted se debe preguntar, ¿qué hace el Ejército Nacional construyendo escritorios? ¿Es, acaso, una acción defensiva para el resguardo de la seguridad territorial?, o ¿la fabricación de escritorios nos protegerá de las acciones del crimen organizado que está enquistado en el gobierno con participación de la iniciativa privada?

No querido lector, no, la construcción de escritorios por parte del Ejercito Nacional que el señor Jimmy Morales ordenó solo demuestra su total desorientación para gobernar. Porque de ser así, entonces, también que le ordene a la cúpula militar fusilar al ministro de educación; porque un ministro de educación que no cumple con sus obligaciones, para lo cual se le paga, se podría considerar como un acto de traición a la patria. ¿No le parece?

Resumiendo, el Señor Jimmy Morales la única idea que tiene de gobernar es enriquecerse personalmente, léalo bien querido lector, la historia me dará la razón.