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sábado, 17 de marzo de 2018

La Santa Vulva

o la re significación de lo sagrado



Dentro del análisis del pensamiento sobre los diversos modelos del feminismo, la expresión de lo sagrado femenino es una posición acertada, en tanto que es una manifestación como opción de las creencias.  En ese sentido, el cortejo procesional de la “Santa Vulva” -que se llevó a cabo el 8 de marzo de 2018 en Guatemala -  se puede enmarcar, desde mi particular criterio, dentro de las creencias de las antiguas deidades femeninas, las Venus.

Foto: Isabel Juárez
Según los restos arqueológicos que hemos interpretado, las Venus son pequeñas estatuillas de mujeres, quienes encarnaban la sexualidad.  Por lo que las Venus nos evocan el origen de la humanidad y lo femenino como el elemento sagrado primordial. Sin embargo, en el largo proceso de sedentarización se modificó lo sagrado femenino para imponer, por el terror, lo sagrado masculino. Basta recordar la imposición de la religión cristiana en América como ejemplo de ese terror. Es una breve acotación a la violencia sistemática del cristianismo. Además, no es el tema central de esta columna de opinión.

En consecuencia, esta idea de lo sagrado femenino se contrapone al simbolismo de la institución religiosa monoteica, masculina, falocéntricas, donde la violencia especialmente hacia el cuerpo masculino -la crucifixión- crea el precepto del amor. Es importante cuestionar esta idea de amor, porque el criterio del amor es a través de la tortura. ¿Cómo está introyectado en la conciencia de todos y cada uno esta idea del amor por el terror?  Por ende, debemos colegir, desde la inconciencia colectiva -a nivel mundial, donde está posicionado el cristianismo- que  el amor se comprende por la violencia.  ¿Cuántas guerras en nombre de ese dios se han inscrito en la historia de la humanidad? Todas donde esta supuesta deidad tiene su influencia.

Es necesario visualizar esta construcción religiosa del cristianismo, como muchas otras, porque como tal apela al miedo para su reelaboración constante. El miedo como un ritual en sus significaciones, véase: las procesiones, las fiestas luctuosas, los rezos y otros ritos que mantienen un velo confuso entre las acciones concretas de la vida y la promesa del más allá. Sin duda, este modelo religioso -con su dios de castigo- es exitoso por el temor que provoca, aunado a la militancia de los religiosos, quienes auguran conocer los secretos de ese más allá y te premian con los mismos si te comportas bajo su mandato.  ¿Existe el más allá?

Pero este mandato religioso vuelve al inicio, como una espantosa tautología; porque es a través de la violencia emocional que se ejerce el miedo y es con lo que te pueden premiar o castigar. Sin embargo, esta cosmovisión -la religiosidad cristiana- se ha ido fracturando por el mismo paso tiempo, al comprender la humanidad que sus principios teológicos se desmoronan por los alcances que hemos tenido. Por ejemplo, en la colonia, los curas amenazaban con enviarte al infierno, es decir debajo de la tierra, si te portabas fuera de sus mandamientos. Pero hoy comprendemos que el planeta en las sub cortezas es un manto de granito en ebullición, que responde al movimiento que impone la ley de la gravedad y que allí no hay ningún diablo, demonio o similares.  Y también comprendemos que en el cielo no está dios, en dado caso hay un cosmos en expansión.

En síntesis, vivimos en una sociedad signada por el miedo del pensamiento religioso conservador. Es decir, la conciencia social de la mayoría de sus habitantes ataca con vehemencia todo aquello que sale de su rígida estructura mental. Además, acá un punto nodal como tesis probada: los “conservadores de mentalidad religiosa” son las personas acomodaticias en sus opiniones, también son arribistas y mediocres de posición; es decir, si afecta sus intereses mezquinos, como es le caso de los diputados corruptos, aprovechan para oponerse. Por eso, sin tener un discurso coherente, van a interpelar al Procurador de los Derechos Humanos.  

Lo lamentable es que como sociedad -eminentemente religiosa- no se comprende que este modelo político está en crisis, porque se rige por los dogmas del cristianismo: la violencia masculina. Pero le invade a la sociedad -como tal- el miedo que este modelo de pensamiento impone, por eso apenas actuamos. El dios del castigo nos vigila, con sus curas y demás séquito de fanáticos.

Como otra percepción, la posición de este grupo de mujeres, quienes sacaron en andas a la Santa Vulva, legitima un derecho de expresión sobre otros elementos de lo sagrado: lo femenino. Nos falta mucho por construir como modelo social con dignidad, pero tengo la certeza de que el feminismo no dogmático, alejado de las religiones, aportará bases sólidas. En dado caso, hay que cuestionar la misma idea del dios macho omnipotente.  ¿Nos podremos alejar como sociedad de esa idea de dios?

Intuyo que el temor que provoca el terror del poder masculino incluye algunas mujeres y sus vicios de poder, el enriquecimiento ilícito, por eso los diputados intentarán desaforar al Procurador de los Derechos Humanos y condenar a las mujeres que participaron en esta expresión. Estas palabras son un hálito de esperanza para que no suceda y, en todo caso, lo único que debe desaparecer es ese congreso regido por corruptos.

miércoles, 23 de agosto de 2017

La violencia del anticomunismo y los eclipses

Como premisa fundamental, querido lector/a, vamos a dejar en claro que el comunismo es una doctrina política, no una enfermedad.  Solo en la mentalidad retorcida de algunas personas, alrededor del mundo, como Joseph McCarthy, John Edgar Hoover  y otros, en la esfera local, como Mariano Rossell y Arellano o el mismo Carlos Castillo Armas interpretaron -para su conveniencia de lucro- que el comunismo era una enfermedad. Cité a estos personajes, precisamente de la década del cincuenta, porque fueron nefastos para la humanidad.

Debo usar la palabra nefasto porque personajes como ellos rediseñaron la sociedad actual desde la percepción violenta que impone el anticomunismo. Veamos el caso concreto de Guatemala, un país en el centro de América que siempre ha estado gobernado y regido por la derecha, quienes tienen por imposición la ideología del anticomunismo.

En este momento de la reflexión, algún “derechoso” saltará y me dirá que si no fuera porque la derecha actuó -con esa saña, agregaría yo- seríamos otra Cuba. ¡Qué triste su análisis!, es como pensar que te vas a ganar la lotería sin jugarla: uso el ejemplo de la lotería para que comprenda. Porque, explicar qué es la historia contrafactual, como modelo de análisis del tiempo, no tiene sentido en este espacio. Además, no hay peor ciego que el que no quiere ver. Uso, otra vez, un refrán popular porque el pensamiento de derecha -en términos generales- es muy limitado. También, porque no hay nada peor que un arribista de ultraderecha,  sin tener la posición económica para ejecutar el despojo sobre otras personas.

Es decir, la ideología anticomunista -que subvenciona al capitalismo- se define, en la práctica social, por la capacidad de despojo que le otorga el sistema a unas personas sobre otras. Incluso, lo legitima a través de la legalidad; el salario mínimo es la máxima expresión de esta estructura legal. Además, para explicarlo con simplicidad, no tiene sentido exponer qué es el comunismo, porque eso NUNCA lo ha vivido el país.

Todo esto lo reflexiono porque veo que el país se construye desde la esquizofrenia social: un sicópata evangélico atropella a unas niñas, la mafia del gobierno asesina a 42 niñas y otro niño -un desencajado, producto de las falencias que el sistema impone- entra a la sala de un hospital y dispara a quemarropa, entre otros terribles casos con la pérdida de vidas. Se extravió toda la dignidad humana; pero la ciudad se sigue cayendo y nosotros caminamos como autómatas.

Pero si la realidad no fuera evidente, por la violencia que el anticomunismo impone, alguna personas -con la maldad de la derecha- hacen circular por la red un video donde acusan a la diputada Sandra Morán; a la jefa del Ministerio Público, Thelma Aldana; y al procurador de los derechos humanos, Jorge de León Duque, entre otras personajes públicos, de ser los “culpables” de la muerte de las niñas del Hogar Seguro. Las 42 niñas que son ceniza en nuestros recuerdos.

¿De verdad? Es cuando creo que el país está en la miseria humana más grande. Porque creer que las personas mencionadas fueron las causantes de la muerte de las niñas es como creer que los eclipses son causados por dios, porque está enojado con los humanos.

Conocí a algunos supuestos analistas de derechas, tuve la paciencia de sentarme con ellos a conversar -en algún momento de mi vida- y es tan sencillo interpretarlos. Ellos no tienen análisis, esas personas emiten sentencias de poder, aunque la realidad les grite lo contrario. Mis palabras no están escritas con resentimiento, tal vez con dolor por el país que se construye cada día.  ¿Hasta cuando aguantaremos la violencia que impone el anticomunismo?


sábado, 9 de julio de 2016

La alfombra roja de la justicia

Todo crimen es una acción que se debe castigar. Esa máxima nos permite comprender la frontera entre el bien y el mal; qué es lo correcto y donde cada individuo, -dentro de un contexto social determinado- sabe cuando obra a su beneficio y viola las leyes.
Con ese conocimiento social de la justicia, tenemos la certeza que la imputada Roxana Baldetti y el sindicado Otto Pérez sabían con precisión -desde la ética legal de nuestra sociedad- que estaban corrompiendo todo el sistema para enriquecerse de forma ilícita.


Entonces, ¿por qué estos presuntos delincuentes tienen privilegios de "alfombra roja", cual si fueran estrellas de cine? La respuesta es sencilla, incluso allí se marca la diferencia de clases de nuestra sociedad. Pero recordemos, ella fue una niña que nació en una colina popular, La Florida, él -un niño de barrio marginal con actitud bélica- hoy -ambos personajes- se han convertido en ricos asimilados. Por eso, el dinero que adquirieron ilegalmente les da, incluso siendo imputados,  prerrogativas sobre un país al cual degradaron aún más en su miseria.
La presunta criminal de Roxana cada vez que debe acudir a una audiencia -de los muchos casos en los que se le vincula- pasa por el sótano del edifico de tribunales, donde se encuentra una carceleta y allí los grupos marginales -llamados mareros o pandilleros- le gritan obscenidades. Ella, con su corte de guardaespaldas privados, trata de no oírlos, pero el morbo de la prensa amarillista nos lo comparte y todos escuchamos el clamor popular de ese grupo marginal que le grita la verdad sin condiciones de complacencias, que va desde “prostituta” o “esa ni tú te la crees”. Total, ellos -los despojados de la tierra- nada tienen que perder y seres nefastos como Roxana u Otto los enviaron todavía más al hoyo de la historia de nuestro país.
Entonces, desde nuestra dignidad -querido lector- percibimos que nunca habrá una acción que los redima y menos si sus actos -en los procesos legales que deben solventar- demuestran al criminal que llevan dentro, sus palabras los condenan.
Por lo que, nuestra petición fundamental y urgente es que les quiten los privilegios, ellos son imputados, o nos deben explicar, ¿por qué Otto tiene un teléfono inteligente en medio de las audiencias o Roxana llega maquillada tal si fuera a un concurso de belleza?
En consecuencia, no son dignos sus privilegios, porque estos sujetos procesales están implicados en el robo de millones al Estado que representaron, por eso sus crímenes se deben considerar como de lesa humanidad. Las miles de muertes de las personas en el país, en el momento que ellos gobernaron, los condena y ni la prisión más oscura los redime. Yo, como usted, deseo que no tengan más privilegios, porque ellos destruyeron más nuestra ya derruida patria.
Pero, después de estas palabras y nuestro anhelo de justicia, los referidos imputados tendrán siempre esos privilegios de “alfombra roja”. Por ejemplo, veremos en las noticias a una mujer de apellido Ayuso, otra imputada en el caso de Cooptación del Estado donde Roxana y Otto eran los cabecillas, intentar patear a una guardia de presidios. Pero lo peor es la televisión abierta al servicio del sistema criminal de injusticias que ha pervivido por décadas en Guatemala intenta minimizar las acciones de estos presuntos delincuentes y uso la palabra “presuntos”  porque aceptamos el principio de inocencia.

En síntesis, la historia de nuestro país parece no poder acceder a los cambios necesarios para que todos los ciudadanos tengamos una vida digna, esto se debe a la vieja mentalidad conservadora de privilegios y despojos. Además, hoy la misma mentalidad retorcida continúa con los nefastos personajes que hoy gobiernan.

martes, 28 de junio de 2016

Las deudas de un ciervo inmoral

Si Dios es el de Cash Luna, debemos cuestionar toda la fe que sostiene su práctica. Porque los evidentes visos de corrupción -con su mega posición- empiezan a salir a flote y pronto estará destronado. Como una predicción, le aseguro -querido lector- que antes de caer el pastor en prisión, lo más seguro es que salga huyendo y sea prófugo como Sinibaldi, quien pronto lo hallará la Interpol y terminará tras los barrotes.

Para las personas, como usted, quienes practican el respeto y su fe de una forma honesta es inmoral que un pastor reciba coima de una corrupción, coloque una bandera gigante con un asta de 44 metros y con un valor de casi un millón de quetzales. Ese dios de la opulencia, solo viene de la corrupción moral de un pastor pervertido por la riqueza. Tampoco puede alegar ignorancia, él -le aseguro lector- conoce bien en que aguas turbias navega y sabía con certera posición que el dinero de la bandera era de la corrupción de la ex presidenta, Roxana Baldetti, quien merece por lo menos dos cadenas perpetuas y un día más, para tener la certeza que solo muerta salga de prisión.

Además, por si no lo oyó, lo puede encontrar en el Internet, el mismo Cash aseveró en una prédica -con su antojadiza interpretación- cito textual “…que Jesús tiró las mesas por allá cuando ofrendaron mal…” Dice el anodino pastor que a Jesús no le importó la traición de Judas o la negación de Pedro. Vaya criterios para enseñar el amor al prójimo, el respeto y otras cualidades inherentes que deben contener fe cristiana. Por cierto, Jesús tiró las mesas en el templo, porque precisamente -se lee en la biblia- habían convertido la casa de su padre en un mercado de usureros. Sin embargo, esas palabras de la ofrenda y el enfado de Jesús están selladas con la propia boca de Cash, donde se puede colegir que lo único que mueve a este ser humano es la avaricia al dinero.

El Dios de los cristianos honestos, querido lector, NO ES DINERO. Pero el pastor de marras solo le importa su confort personal, su dios no es el Dios de la fe.
Entonces, veamos unas matemáticas elementales sobre lo que se llama el diezmo en la iglesia denominada la Ciudad de Dios. Por una aproximación simple se puede comprender que la ofrenda es la excusa perfecta para lavar dinero del narcotráfico y otros ilícitos, por ejemplo, la corrupción de una ex presidenta; quien niegue la corrupción en esta iglesia es como escuchar a Pedro negar a Jesús.

En sus datos la iglesia reporta que en el auditorio se pueden sentar once mil personas, de las cuales solo el 10% o 15 % son jefes de familia o sea son las individuos que ofrendan, porque la participación de las esposas y los niños en ese tipo de práctica religiosa es nula. Entonces, ¿cuánto debe ganar este creyente para construir una iglesia como la referida? Los datos no van a cuadrar nunca y la SAT debe investigar a los ofrendantes y las cuentas del pastor. Acá un dato histórico curioso, el Banco Ambrosiano vinculado al Banco del Vaticano fue investigado, precisamente, por el mismo tema, el lavado de dinero de los ilícitos de la mafia. ¿Cuántos ilícitos tendrá Cash Luna para tener una iglesia como La Ciudad de Dios?


En síntesis, si por la fe se mueven montañas por la corrupción se mueve el dinero, se fundan iglesias con pastores que no tienen escrúpulos y lo único que les importa es la riqueza para comprar sus aviones, sus relojes de oro y demás banalidades. Entonces, si Dios es del Cash Luna, debo cuestionar el principio de Dios por la dignidad humana. 

sábado, 2 de abril de 2016

Lecciones básicas de Estado para el ciudadano Jimmy Morales

Los escritorios

Comprendemos como el Estado a la organización de una población en un territorio determinado. Para ejemplificar, Guatemala tiene un territorio de 108,889 Km2 y una población de aproximadamente 14 millones de habitantes; el país está organizado políticamente como una república con una democracia participativa de voto directo. Es decir, nuestro Estado se divide en tres poderes, a saber: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Lo anterior, todo estudiante de bachillerato lo debe tener claro, como mínimo.

De esa organización política, el presidente -como tal- representa el poder ejecutivo; es decir, es la persona -en nuestro modelo-  encargado de ejecutar las acciones de gobierno para el bien común a través de una serie de instituciones, tales como los ministerios. En consecuencia, tenemos Ministerio de Educación encargado de velar por la “educación”. También, el Ministerio de la Defensa que “es una institución destinada a mantener la independencia, la soberanía y el honor de Guatemala, la integridad del territorio, la paz y la seguridad interior y exterior”, según se lee en el artículo 244 de nuestra Constitución.

Entonces, querido lector, nuestro Estado está regido a través de la Constitución Política, como el conjunto de leyes que regula con claridad cada una de las instituciones que tenemos para que nuestro país no colapse. Sin embargo, la realidad es diferente, Usted la vive a diario, sobre todo en el acontecer, se oye cada noticia que uno piensa que el país es un desorden total y nada tiene sentido.
De esa cuenta, hoy tengo la bondad de explicar de una manera sencilla -en esta breve columna de opinión- al señor Jimmy Morales, qué es el Estado y cómo debe funcionar. Porque él, con sus actuaciones, ha demostrado que no tiene una vaga idea de cómo articular una política clara para el bien común.
 Fotos: William Gularte
En ese sentido, hace unos días se desató el escándalo -en las redes sociales y los periódicos locales- donde el señor Jimmy Morales, como un gesto noble, ordenó a las fuerzas armadas construir escritorios, porque la cartera de educación es un desastre. Esta loable acción la anunció con bombos y platillos como si con eso se fuese a enmendar la pésima educación. El Señor Morales, según referencia una nota periodística, tiene el propósito de construir veinte tres mil escritorios y la población escolar en nivel primario es de un millón de estudiantes. ¿Será un chiste? o ¿los escritorios no me alcanzan?

Entonces, usted se debe preguntar, ¿qué hace el Ejército Nacional construyendo escritorios? ¿Es, acaso, una acción defensiva para el resguardo de la seguridad territorial?, o ¿la fabricación de escritorios nos protegerá de las acciones del crimen organizado que está enquistado en el gobierno con participación de la iniciativa privada?

No querido lector, no, la construcción de escritorios por parte del Ejercito Nacional que el señor Jimmy Morales ordenó solo demuestra su total desorientación para gobernar. Porque de ser así, entonces, también que le ordene a la cúpula militar fusilar al ministro de educación; porque un ministro de educación que no cumple con sus obligaciones, para lo cual se le paga, se podría considerar como un acto de traición a la patria. ¿No le parece?

Resumiendo, el Señor Jimmy Morales la única idea que tiene de gobernar es enriquecerse personalmente, léalo bien querido lector, la historia me dará la razón.

sábado, 26 de marzo de 2016

Preparen, apunten... fuego

Sintió el plomo cortar su carne, luego cayó lentamente y la vida se fue apagando como los suspiros sin amor. Pero antes de exhalar el último aliento recordó fragmentos dispersos de su trayectoria; pensó en aquel día cuando asesinó la primera vez a un hombre y en la mujer que juró amar. No dejaba nada detrás, su vida fue un cúmulo de actos violentos y vivió de forma cruel.

Los fusilados de Francisco de Goya

Por ser de barrio marginal fue condenado a muerte, para dar ejemplo; su ejecución serviría -según las personas honorables- para que los malhechores tuvieran miedo y no cometieran más fechorías.
Él, ese gris amanecer, vio a los hombres armados que le apuntaban y sonrío con sorna, el ayer no era nada y el mañana nunca tuvo sentido, vivió al filo cada día.
En su nombre se desataron las polémicas más grandes, los menos abogaban por la vida, la mayoría -ciegos borregos e impulsados por un fanatismo mediático- aplaudía su ejecución pública; esas miles de voces cuchicheaban que así la "sociedad" tendría ejemplo. Pero en el mismo instante que el plomo le partía la vida en otra parte de la ciudad diez hombres asaltaban un banco, un niña era violada y a los criminales les importaba poco lo que sucedía en la cárcel y menos qué pensaban las "buenas" personas. Hoy -como mañana- decían los apestados de la tierra había que sacar el día para comer algo.
Esta sociedad -la nuestra- individualista y malvada nos ha inculcado los valores del egoísmo, el arribismo y la codicia como ejes morales fundamentales de la vida, por eso  la mayoría es capaz de admirar al criminal de cuello blanco por la opulencia con que llega a vivir; como al alto funcionario o un empresario deshonesto, quienes le roban millones al Estado, es decir a nosotros los ciudadanos y nos condenan a vivir con violencia e inseguridad e incluso aplaudir la pena de muerte de un don nadie como un acto redentor. Sin comprender que estos criminales -de cuello blanco no el carterista- son los responsables de la debacle social que vivimos cada mañana.
En ese sentido, me parece ridículo e irónico que por allí se ande promoviendo por parte de una ex diputada una ley a favor de la pena de muerte, porque ella -en particular, por si no lo recuerdan- forman parte de este círculo infernal en que se ha convertido nuestro país; su padre creó una época de terror, incluso, fusiló de manera sumaria a quien se le dio la gana. Fue un canalla dictador, eso fue y espero que lo condenen en vida y la historia lo esconda del juicio de los justos. Ella como los diputado ladrones, le han robado a la patria millones y están tan campantes que da vergüenza vivir aquí por personas de este calibre moral, quienes aplauden a la pena de muerte.

Querido lector, aunque usted no lo crea el relato inicial de esta columna forma parte del imaginario de uno de los dos últimos hombres fusilados en el país, aquel lunes de septiembre del año 1996. Por eso sé que llegó el día, nos podemos levantar -como sociedad-  y caminamos  al paredón de fusilamiento (creo que eso va a pasar) oímos nuestras voces gritar preparen, apunten...  para inmolarnos o reinventamos nuestra forma de vivir, es decir nuestros valores para que la vida tenga un sentido de bondad y equilibro para todas y cada uno. Suena cursi la frase anterior pero con ciertos ideales hay que vivir, ¿acaso usted no los tiene?, ¿cuáles son? Usted lo sabrá.  

sábado, 5 de marzo de 2016

La política local un mal chiste

Cada mañana, usted -querido lector o lectora-, cuando se enfrenta a su vida cotidiana conoce, a veces sin querer, las necesarias y consabidas noticias de la vida política de su "patria".

En ese momento, a menos que sea usted un político corrupto -porque aclaro que el 99.9 % de los políticos son corruptos- se verá en la necesidad de pensar que un mundo diferente es posible, tal vez en una isla solitaria donde la vida no sea esta construcción nefasta como la de su país.

Porque, por ejemplo, entre las declaraciones penales de la ex-vicepresidenta presidiaria sobre los 24 millones de quetzales y el agüita mágica para limpiar el Lago de Amatitlán o las del idiota y racista de donald trump -en minúsculas- uno piensa que los políticos aparte de ladrones tienen serias deficiencias en el orden mental; pero -por razones de la ambición- han llegado al poder y lo han ejecutado torciendo las posibilidades de la vida social. Es decir, se han robado el dinero que les corresponde a los ciudadanos, quienes pagamos impuestos para tener ciertos beneficios sociales.

También uno puede leer u oír las noticias de las mujeres víctimas de la violencia de la guerra civil en Guatemala y el doloroso proceso de resarcimiento que han tenido que aguantar; para que después de 30 años ellas, la mujeres de Sepur Zarco, pueden respirar con cierta dignidad; así nosotros podamos comprender que los abusos físicos, sexuales y emocionales cometidos contra ellas por parte de los militares tienen un castigo. Pero lo sorprendente es cuando uno lee los contra comentarios de los “también” ciudadanos  -en las redes sociales- sobre estas noticias, quienes opinan algo ideologizado -con su mentalidad derechosa- concluyo que tienen su filiación política en la maldad, como el miserable de Donald o una analista menor que una vez expresó que los guatemaltecos éramos miserables.

¡Vaya! Uno con estas respuestas emitidas contra las mujeres de Sepur Zarco se queda con la idea que la humanidad -como conjunto de seres vivos- no lo va a lograr por la incapacidad de la mayoría de ver el bien común. Porque nadie en su sano juicio puede decir que las víctimas son utilizadas como mecanismo politiquero, pero quienes lo hacen tienen la mezquindad como conciencia, porque su madre, quien los o las parió, solo pudo haberlo hecho por un acto de maldad; o estos seres miserables no piensan que  sus hermanas, primas, tías, abuelas son mujeres también y merecen, en tanto que seres humanos, todo el respeto como las mujeres de Sepur Zarco.

Querido lector o lectora me alargué en las noticias de las mujeres víctimas porque es un tema doloroso, pero mi tesis central en esta columna es sobre que “en la actualidad lo universal forma parte del espacio local.” Sobre todo, con esa "virulencia" de la información que se tiene en la redes sociales. Con ese tráfico de noticias e información uno se termina enterando de cada cosa que pasa en el mundo, que mi abuela, quien solo es un recuerdo, se horrorizaría ante tanta inquina como maldad.



Pero el mundo gira y ahora grita -desde esa visión virtual- todo lo que le sucede y es cuando comprendemos que la política actual -como ejecución del poder- es el arte de la desinformación. Es decir, los individuos politiqueros, quienes participan en el "juego" del gobierno, deben crear suficiente confusión informativa -como una condición necesaria- para que los ciudadanos no entendamos que es lo que sucede, incluso opinemos tonteras como la mayoría en las redes sociales o solo nos levantemos cada mañana y oigamos, a veces sin querer, las noticias nefastas de la política local de nuestra patria. ¿Dónde está usted querido lector o lectora?

martes, 15 de septiembre de 2015

Carta del General Ubico al General Pérez

Se hizo poderoso por la capacidad de violencia que podía ejecutar, dicen que -desde la infancia- aprendió a golpear a otros niños de barrio para obligarlos a realizar las acciones que él deseaba. 

Cuando tuvo conciencia sobre su vida, se enlistó en el ejército. Con una clara convicción sobre sus acciones y atropellando a quien se le pusiera enfrente obtuvo el grado máximo, “general de 5 estrellas”. Aquel hombre, una vez en la posición de poder se lo sirvió como manjar para su ambición. Pero sus perspectivas de vida eran tan simples como limitadas, al nacer en cuna pobre su anhelo era la riqueza material, tener dinero, no podía aspirar a más, porque su vida no tenía otro sentido.

Cuentan que en las horas de tedio, cuando era estudiante de militar, disfrutaba viendo las revistas de moda por los autos lujosos, las mansiones y las mujeres de diseño; era -en resumidas cuentas- un hombre con una maldad incomparable pero simple a los gustos del mercado. Véase, comprable o sobornable. En ese recorrido de vida, una vez la población a la que ahora atemorizaba lo vio en una gran moto de fabricación norteamericana, de último modelo, una Harley Davidson. Esa moto representaba para él todas sus aspiraciones, porque él era el hombre que trazó su propio destino, así se sentía cuando la conducía sobre las calles llenas de hoyos en el país que gobernaba con mano dura.

Los años se hicieron polvo, la indignación popular -ante la violencia del general- se hizo espora de esperanza y reventó como primavera, fue un día de mayo que acusaron al general por actos de CORRUPCIÓN, la cual era, además, evidente. La opulencia con él vívia y su séquito era nefasta, en contraposición a la miseria en harapos en que vivía la población que él supuestamente gobernaba.

Él representa al militar con ambición desmedida, quien vendió su vida -incluyendo el hambre de miles de ciudadanos- por unos dólares. Total él lo decía a viva voz, “solo una vida tenemos y debemos disfrutarla y no importa a quien destruyas”.

La frase ambiciosa del general lo defenestró, porque el hambre de miles se hizo voz de millones y lo terminaron acorralando en su oscura ambición. Hoy cuentan, las viejas leyendas, que huyó pero terminó loco en su maldad.

Ese fue el general UBICO, quien le grita -desde su tumba- al general PÉREZ para que comprenda que la violencia de mil años de los militares tiene fecha de caducidad. Hoy lanzo al viento, una frase como esperanza, “deseo que la humanidad comprenda que dará un paso más a su concepción de dignidad cuando ningún grupo, en ningún lugar del planeta, tenga militares o ejércitos para el beneficio de algunos en contra de la mayoría.”

Hoy nuestro país, una pequeña nación en el planeta, intenta construir un futuro diferente, pero intuyo -espero equivocarme- que los poderosos de ambición, con nuevos generales y sus armas de intimidación, intentarán destruir todo paso a la dignidad porque no les gusta perder sus privilegios que obtienen a costa del hambre de millones. O sino, discuta Usted sobre el salario mínimo, lo que indica con claridad que otorga las mínimas condiciones para “morir la vida, no vivirla”, como diría el poeta y ellos obtengan su riqueza.